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La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme este jueves 3 de septiembre la condena a ocho años de prisión contra Sergio Urribarri, exgobernador de Entre Ríos y exembajador argentino en Israel.

El máximo tribunal declaró inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa de Urribarri y tomó la misma decisión respecto de los planteos de otros condenados en la denominada Megacausa.

La resolución fue adoptada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Con esta decisión se cerró la instancia extraordinaria federal y la condena dictada por la Justicia entrerriana quedó firme.

¿Qué condena recibió Urribarri?

El 7 de abril de 2022, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná condenó a Sergio Urribarri a ocho años de prisión, inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos públicos y una multa de 180.000 pesos.

La sentencia fue dictada después de un juicio que comenzó en septiembre de 2021 y que reunió distintos expedientes vinculados con presuntas maniobras de corrupción cometidas durante los años en que Urribarri gobernó Entre Ríos, entre 2007 y 2015.

La Justicia consideró acreditados delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública.

La condena fue posteriormente revisada y confirmada por la Justicia entrerriana. La Cámara de Casación Penal ratificó el fallo y, luego, los planteos de las defensas llegaron al Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

Finalmente, en octubre de 2024 se habilitó la posibilidad de recurrir ante la Corte Suprema de la Nación. Ese recurso fue el último intento de la defensa para evitar que la sentencia quedara firme.

¿De qué trató la denominada Megacausa?

El expediente reunió cinco investigaciones relacionadas con el supuesto uso irregular de recursos públicos.

Entre los hechos analizados estuvieron contrataciones de publicidad oficial, la utilización de empresas vinculadas al entorno de Urribarri y distintas operaciones relacionadas con la promoción de la denominada candidatura presidencial del entonces gobernador, conocida como "El Sueño Entrerriano".

Una de las investigaciones estuvo relacionada con la empresa Global Means y el otorgamiento de pauta publicitaria estatal.

Otra analizó el manejo durante varios años de contratos de publicidad y cartelería oficial a través de las empresas Tep SRL y Next SRL, vinculadas a Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri.

También formaron parte del expediente hechos vinculados con la denominada campaña del "Sueño Entrerriano", una solicitada sobre los fondos buitre, un parador instalado en Mar del Plata y contrataciones relacionadas con la Cumbre del Mercosur realizada en Paraná en 2014.

Según la acusación y los tribunales que intervinieron en el proceso, parte de esos recursos públicos habría sido direccionada hacia actividades y objetivos ajenos a la administración estatal.

La condena alcanzó también a otros dirigentes

La decisión de la Corte Suprema no solamente afecta a Urribarri.

También quedaron firmes las condenas contra su cuñado Juan Pablo Aguilera y el exministro de Cultura y Comunicación Pedro Báez, ambos condenados a seis años y seis meses de prisión.

Los recursos extraordinarios de las defensas fueron rechazados junto con el planteo presentado por Urribarri.

Un punto clave: ¿la Corte "confirmó" los delitos?

Aquí aparece una precisión jurídica importante.

Aunque periodísticamente se habla de que la Corte "confirmó" la condena, técnicamente el máximo tribunal declaró inadmisibles los recursos extraordinarios.

Es decir, la Corte no abrió una nueva discusión sobre las pruebas ni realizó un nuevo juicio sobre los hechos. Consideró que los recursos no reunían las condiciones necesarias para ser tratados por el máximo tribunal.

De acuerdo con la explicación difundida sobre la resolución, se aplicó el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. El juez Ricardo Lorenzetti realizó además una aclaración basada en jurisprudencia de la propia Corte: el rechazo por esa vía no implica afirmar que el tribunal esté revisando o confirmando el acierto de todos los fundamentos de la sentencia recurrida.

Por eso, la forma más precisa de expresarlo es que la Corte dejó firme la condena que ya había sido dictada y confirmada en las instancias judiciales entrerrianas.

Urribarri ya había estado detenido

La situación no es completamente nueva para el exgobernador.

En noviembre de 2024, la Cámara de Casación Penal de Paraná había ordenado su prisión preventiva efectiva y su traslado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná.

La medida estuvo relacionada con el riesgo de fuga que, según los fiscales y la Cámara, existía mientras continuaban las instancias judiciales.

Urribarri permaneció detenido durante aproximadamente 50 días.

En enero de 2025, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, durante la feria judicial, hizo lugar a una impugnación de la defensa y dispuso su liberación mientras continuaba pendiente la resolución de la Corte Suprema.

Ahora, con el rechazo del recurso extraordinario y la condena firme, la situación procesal cambia sustancialmente.

El Ministerio Público Fiscal solicitó que Urribarri, Aguilera y Báez sean detenidos para comenzar a cumplir las penas impuestas.

De gobernador a embajador y ahora condenado

Sergio Urribarri gobernó Entre Ríos durante dos períodos consecutivos, entre 2007 y 2015.

Después de dejar la Gobernación continuó en la actividad política y fue diputado provincial.

En 2020 fue designado embajador argentino en Israel durante el gobierno de Alberto Fernández.

Luego de recibir la condena en abril de 2022, puso su renuncia a disposición y dejó la representación diplomática argentina en Israel.

La decisión conocida ahora marca un nuevo capítulo en la trayectoria política de uno de los dirigentes que tuvo mayor peso en la política entrerriana durante las últimas dos décadas.

¿Qué significa que la condena haya quedado firme?

La consecuencia principal es que el proceso extraordinario ante la Corte Suprema quedó cerrado.

La pena de ocho años de prisión ya no se encuentra pendiente de revisión ante el máximo tribunal nacional.

A partir de ahora corresponde a la Justicia entrerriana avanzar con la ejecución de la sentencia y determinar las condiciones concretas en las que deberá cumplirse la pena.

La Fiscalía entrerriana ya solicitó la detención de los tres principales condenados.

Un fallo con fuerte impacto político

La resolución tiene también una dimensión política que excede el expediente judicial.

Urribarri fue durante años una de las principales figuras del peronismo entrerriano. Llegó a la Gobernación en 2007 y logró la reelección en 2011.

Durante su segundo mandato impulsó la denominada construcción del "Sueño Entrerriano", con la intención de proyectarse nacionalmente como candidato presidencial dentro del espacio kirchnerista.

Ese proyecto político finalmente no prosperó.

La condena de 2022 y ahora su confirmación definitiva por el cierre de la instancia extraordinaria representan uno de los episodios judiciales de mayor impacto institucional en la historia política reciente de Entre Ríos.

También plantea un debate que excede nombres y partidos: el control sobre el uso de los recursos públicos, la responsabilidad de quienes ocupan cargos de poder y la necesidad de que las investigaciones sobre corrupción puedan desarrollarse con independencia y llegar hasta sus últimas consecuencias.

La discusión que queda abierta

Más allá de las posiciones políticas que genere la figura de Urribarri, el caso deja una discusión central para cualquier democracia.

Cuando un funcionario administra dinero público, ese dinero no le pertenece al funcionario ni al partido que gobierna: pertenece al Estado y, en definitiva, a la sociedad.

Por eso, las condenas por delitos contra la administración pública tienen una importancia que va más allá de la persona involucrada.

Al mismo tiempo, una cobertura responsable exige respetar las garantías constitucionales y explicar correctamente qué decidió cada tribunal.

En este caso, la Justicia entrerriana condenó a Urribarri y las instancias provinciales ratificaron esa decisión. La Corte Suprema, finalmente, declaró inadmisible el recurso extraordinario y, de ese modo, dejó firme la sentencia.

Ahora comienza otra etapa: la ejecución efectiva de la pena.

Y para Entre Ríos queda una pregunta política inevitable: ¿qué impacto tendrá este fallo en la dirigencia y en el futuro del peronismo provincial?

Cronología del caso

2007-2015 — Sergio Urribarri ejerce la Gobernación de Entre Ríos.

2014 — Se producen algunos de los hechos investigados posteriormente, entre ellos contrataciones vinculadas con la Cumbre del Mercosur.

2021 — Comienza el juicio oral de la denominada Megacausa.

7 de abril de 2022 — Urribarri es condenado a ocho años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos públicos.

2023 — La Cámara de Casación Penal de Entre Ríos confirma la condena.

Octubre de 2024 — La defensa logra habilitar la instancia ante la Corte Suprema.

Noviembre de 2024 — Urribarri es detenido y trasladado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná.

Enero de 2025 — Recupera la libertad mientras esperaba la resolución de la Corte.

3 de septiembre de 2026 — La Corte Suprema declara inadmisible el recurso extraordinario y deja firme la condena.

Septiembre de 2026 — La Fiscalía solicita la detención de Urribarri, Báez y Aguilera para ejecutar las penas.

Conclusión

La decisión de la Corte Suprema no representa el comienzo del caso Urribarri, sino el cierre de la última instancia extraordinaria que mantenía abierta la discusión judicial sobre la condena.

Después de más de cuatro años desde la sentencia de primera instancia, la condena a ocho años de prisión contra el exgobernador quedó firme.

Ahora será la Justicia entrerriana la que deberá ejecutar la sentencia.

El caso se convierte así en un nuevo capítulo de una extensa investigación sobre el manejo de fondos públicos durante una etapa de fuerte poder político del exgobernador.

Para la sociedad entrerriana, el debate no termina con la sentencia: comienza también la discusión sobre qué controles deben existir para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.